jueves, 1 de julio de 2010

El libro de los Muertos

El Libro de los Muertos, o Peri Em Heru (Libro para salir al día), es un texto funerario compuesto por un conjunto de fórmulas mágicas o sortilegios, rau, que ayudaban al difunto, en su estancia en la Duat, también llamada Amenti o Necher-Jertet. La Duat era el inframundo de la mitología egipcia, el lugar donde se celebraba el juicio de Osiris, y donde el espíritu del difunto debía deambular, sorteando malignos seres y otros peligros, y pasar por una serie de puertas en diferentes etapas del viaje, a superar el juicio de Osiris, y viajar al Aaru, los campos de Aaru (Yaaru, Iaru, o Aalu), que era el lugar paradisiaco donde reinaba Osiris, según la según la Mitología egipcia.

Data de la época del Imperio Nuevo, pero sus raíces se encuentran en los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo, el cual evolucionaría en el Imperio Medio a Textos de los Sarcófagos.

Estas sucesivas transformaciones conllevan que esta colección heterogénea de fórmulas contenga textos funerarios de todas las épocas de la historia de Egipto. Destacan tres versiones diferentes del Libro de los Muertos, que se fueron sucediendo a través de la historia:

La versión heliopolitana, redactada por los sacerdotes de Heliópolis para los faraones, se encuentra en algunos sarcófagos, estelas, papiros y tumbas de las dinastías XI, XII y XIII, aunque la esencia proviene de escritos primitivos. Netamente solar, promueve la teología del dios Ra.


La versión tebana, escrita en jeroglíficos (y luego en hierático) sobre papiros, esta dividida en capítulos sin un orden determinado, aunque la gran mayoría tienen un título y una viñeta. Usada durante las dinastías XVII, XVIII, XIX, XX y XXI ya no solo por los faraones sino también por ciudadanos particulares.

La versión saita dio lugar a su máxima expresión en la Dinastía XXVI de Egipto, en donde se fijaron el orden de los capítulos, que van a permanecer invariables hasta el final del período Ptolemáico.

Dyedefhor, que gozó de gran fama como sabio y adivino, es considerado el autor de la plegaria del Libro de los Muertos por la tradición.

¿Pero porque se llama el Libro de los Muertos?

Pues bien, el título se debe a su primer editor y traductor, el egiptólogo alemán Karl Richard Lepsius, quien lo publicó en 1842 como Das Todtenbuch der Ägypter, aunque se dice también que el título procede del nombre que los profanadores de las tumbas dieron a los papiros con inscripciones que hallaron junto a las momias: Kitab al-Mayitun, en árabe, que significa "Libro del difunto".

¿Que nos encontramos en este libro?

Actualmente se conocen 192 capítulos, todos ellos con una extensión muy desigual y no existe un solo papiro que los comprenda a todos.

La extensión de los papiros variaba según el poder adquisitivo de cada difunto, y una vez que se fue popularizando, las versiones más económicas eran realizadas 'en serie' por los templos y luego rellenadas con el nombre del comprador.

La sucesión de fórmulas, sin orden alguno y que llegan a variar de unos ejemplares a otros tienen, sin embargo, una lógica interna. Según un egiptólogo francés de nombre Paul Barguet, el Libro de los Muertos puede dividirse del modo siguiente:

Capítulos 1-16: "Salir al día" (oración): marcha hacia la necrópolis, himnos al Sol y a Osiris.


Capítulos 17-63: "Salir al día" (regeneración): triunfo y alegría; impotencia de los enemigos; poder sobre los elementos.

Capítulos 64-129: "Salir al día" (transfiguración): poder manifestarse bajo diversas formas, utilizar la barca solar y conocer algunos misterios. Regreso a la tumba; juicio ante el tribunal de Osiris.

Capítulos 130-162: Textos de glorificación del muerto, que se deben leer a lo largo del año, en determinados días festivos, para el culto funerario; servicio de las ofrendas. preservación de la momia por los amuletos.

Capítulos 163-190: es un complemento de todo lo anterior, con fórmulas en donde se alaba a Osiris.

El capítulo más famoso e importante del Libro de los Muertos es el titulado "Fórmula para entrar en la sala de las dos Maat" (Maat es el símbolo de la Verdad, la Justicia y la Armonía cósmica; también era representada como diosa, la hija de Ra en la mitología egipcia), en el cual el difunto se presenta ante el tribunal de Osiris,que es el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del conjunto de creencias de la mitología egipcia, al objeto de que se pese su corazón (conciencia y moralidad) y superada la prueba pueda continuar su camino en el mundo de los muertos, la Duat, hasta alcanzar los fértiles campos de Aaru.


Este capítulo, de notoria complejidad y extensión, contiene las llamadas Confesiones negativas, declaraciones de inocencia que el difunto realizaba ante los dioses del tribunal a fin de justificar sus acciones personales, lo que pone de manifiesto la gran importancia moral que este capítulo significaba para los antiguos egipcios.

Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia:


Si esta era afirmativa su Ka (es la "fuerza vital", un componente del espíritu humano, una pizca del principio universal e inmortal de la vida) y su Ba (una fuerza anímica, componente de la parte espiritual del hombre, la fuerza animada de cada ser fallecido, personalidad espiritual manifestada una vez acaecida la muerte) podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj (Al principio fue la inalterable unificación de Ka y Ba, los otros componentes del espíritu, que creaba la unión tras la muerte del cuerpo físico. En este sentido era como una especie de "fantasma". Más tarde pasó a ser parte del Aj-Aj, el conjunto de Aj de otras personas, dioses y animales) y vivir eternamente en los campos del Aaru.

Pero si el veredicto era negativo, su Ib (simbolizado por el corazón, era considerado una de las partes espirituales más importantes del ser humano) era arrojado a Ammit, la devoradora de los muertos (un ser con cabeza de cocodrilo, melena, torso y brazos de león y piernas de hipopótamo), que acababa con él.

Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal; aquella persona dejaba de existir para la historia de Egipto.

Otros papiros que podemos destacar son:

Papiro de Ani: es la versión más conocida y más completa del Libro de los Muertos, el cual destaca por su longitud (23,6 metros). Este papiro fue realizado para el escriba real Ani (dinastía XIX).


Papiro de Aufanj: tiene una longitud de 19 metros y 165 capítulos.

Papiro de Iuya: se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo.


Papiro de Ja: se encuentra en el Museo Egipcio de Turín, tiene 33 capítulos.

Papiro de Nu: se encuentra en el Museo Británico (nº 10.477) y posee 137 capítulos.

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